Londres se extiende a ambos lados del Támesis, desde Westminster y el West End hasta la City y los antiguos muelles del este. Alojarse cerca del metro o de la Elizabeth line facilita mucho las visitas.
Westminster reúne la abadía, el Parlamento y Buckingham Palace. En la otra orilla, el paseo de South Bank enlaza el London Eye, el National Theatre y la Tate Modern. Covent Garden y Soho quedan cerca de los teatros del West End; sus calles tienen ambiente hasta tarde.
Bloomsbury ofrece plazas tranquilas junto al British Museum y la British Library, con Euston y St Pancras cerca. South Kensington concentra el Natural History Museum, el Science Museum y el V&A. Para mercados, arte urbano y bares, Shoreditch da una perspectiva distinta de la ciudad.
Heathrow comunica con el centro por la Elizabeth line y la Piccadilly line; Gatwick tiene trenes a Victoria y London Bridge. Elegir hotel según el aeropuerto o la estación de llegada puede ahorrar transbordos con equipaje.
Los días más largos y templados van de finales de primavera a verano. En invierno refresca y anochece pronto; puede llover en cualquier época. El pago sin contacto sirve para gran parte de la red de Transport for London. Comprueba la estación más cercana y si tiene acceso sin escalones.