En Palermo conviene decidir entre el casco antiguo, los bulevares de Politeama y la playa de Mondello. Desde Quattro Canti se llega a palacios, iglesias y mercados a pie; desde Mondello, esos planes requieren transporte.
Los cuatro barrios históricos se cruzan en Quattro Canti. En Albergheria están el mercado de Ballarò, el Palacio de los Normandos y la Capilla Palatina. El Capo se extiende por detrás de la catedral, hacia el norte. Las callejuelas y el pavimento irregular complican la llegada con maletas.
La Kalsa se extiende hacia Piazza Marina, el Jardín Botánico y el paseo del Foro Italico. La Cala, el puerto antiguo, queda cerca para salir a caminar al anochecer. Politeama y Via Libertà tienen calles más anchas, tiendas y paradas del autobús del aeropuerto, pero se alejan de Ballarò.
Mondello es el distrito de playa, separado del centro histórico. Alojarse allí tiene sentido para nadar; para ver la catedral y los mercados habrá que tomar autobús o coche. Monte Pellegrino se levanta entre la ciudad y parte de la costa norte.
La Capilla Palatina, la catedral y la Martorana forman parte del conjunto árabe-normando reconocido por la UNESCO. Monreale y Cefalú pertenecen a la misma inscripción, aunque son excursiones distintas. En agosto las máximas medias de Boccadifalco rondan los 31 °C: sal temprano para las visitas sin sombra.