En Catania, la piedra volcánica acompaña el paseo desde la Piazza del Duomo hasta Via Etnea. El casco antiguo conviene para mercados y monumentos; la estación, para moverse por Sicilia; Ognina, para dormir junto al mar.
La fuente del Elefante, la catedral y la Pescheria están a poca distancia. Via Etnea sube hacia Piazza Stesicoro y Villa Bellini. Se puede recorrer el centro a pie, aunque el ruido cambia entre las plazas concurridas y las calles secundarias.
Castello Ursino queda al suroeste del Duomo y alberga el museo cívico. Via Crociferi concentra iglesias barrocas cerca del teatro romano. Si llegas con maletas, averigua hasta dónde llega el taxi en la calle de tu alojamiento.
Catania Centrale y Piazza Giovanni XXIII reúnen trenes, metro y autocares interurbanos. Son útiles para salir temprano hacia otras ciudades, pero el paseo a la Pescheria es más largo. Ognina tiene costa rocosa; la playa de arena, al sur, está separada del centro monumental.
Las tardes de verano pueden ser muy calurosas. Reserva los paseos largos para la mañana o el atardecer; las lluvias son más frecuentes desde el otoño. Para subir al Etna, consulta las condiciones de acceso antes de organizar la excursión.