Positano sube desde la Spiaggia Grande hasta Chiesa Nuova y las aldeas de la montaña. Al elegir hotel, mira las escaleras que separan la habitación de la playa, la carretera y la parada de autobús.
En la Spiaggia Grande atracan los ferris. Justo encima están Santa Maria Assunta, con su cúpula de azulejos, y el museo arqueológico romano bajo la iglesia. Las callejuelas de Piazza dei Mulini bajan al mar: alojarse aquí evita cuestas largas, aunque es la zona con más tránsito peatonal.
Un paseo junto a la costa lleva de Spiaggia Grande a Fornillo, una playa menor sin el movimiento del embarcadero. En Viale Pasitea hay hoteles con vistas, pero conviene revisar cuántos escalones hay hasta el agua. Chiesa Nuova queda más arriba, junto a la carretera y las paradas del autobús local.
Arienzo y Laurito están al este del centro, cerca de calas pequeñas. Montepertuso y Nocelle son aldeas de la montaña; desde Nocelle se accede al Sendero de los Dioses. Para volver a la playa hay que contar con el autobús o una bajada larga.
Positano no tiene estación de tren. Los autobuses SITA enlazan Sorrento y Amalfi, y los ferris circulan por temporadas y según el estado del mar. Hay poco aparcamiento en la carretera SS163. Pregunta al alojamiento cómo llegar hasta su puerta con maletas.