Verona se curva con el Adigio: la Arena ocupa la plaza Bra y las calles medievales llevan a la plaza delle Erbe. El casco antiguo acerca los monumentos; Porta Nuova conviene para viajar en tren y Veronetta es la opción en la otra orilla del Adigio.
Desde la plaza Bra, via Mazzini conduce a la plaza delle Erbe y la plaza dei Signori. Las funciones de ópera llenan los alrededores de la Arena por la noche. Una habitación en estas calles reduce los trayectos a pie, aunque el movimiento puede durar hasta después de cenar.
Al oeste, Castelvecchio y su puente de ladrillo miran al Adigio. El barrio de San Zeno tiene la basílica románica y una plaza más reposada. Cruzando el río hacia Veronetta aparecen el Teatro Romano, Ponte Pietra y la subida a Castel San Pietro; la Arena queda al otro lado.
Verona Porta Nuova está al sur del centro histórico, en las rutas ferroviarias Milán–Venecia y del Brennero. Corso Porta Nuova va hacia la plaza Bra. Dormir cerca de la estación evita un traslado con maletas, pero añade un paseo o un autobús para llegar a los monumentos.
En abril y mayo se recorren los puentes y las plazas con temperaturas más suaves que en pleno verano. Las máximas medias de Villafranca rondan los 30 °C en julio y agosto; el invierno trae días fríos y posibles nieblas. El casco antiguo se recorre principalmente a pie.