Ibiza es una isla con varias bases distintas. Dalt Vila y el puerto están al sureste, Sant Antoni mira al oeste, Santa Eulària al este y el norte conserva calas pequeñas.
Dalt Vila asciende desde La Marina hasta la catedral. El puerto facilita las salidas en ferry y las cenas; las calles dentro de la muralla tienen cuestas y escaleras.
Platja d’en Bossa se extiende al sur de la ciudad hacia Ses Salines, entre hoteles grandes y discotecas. Sant Antoni concentra otro tipo de noche junto a la bahía y el paseo de Ses Variades. Aléjate del West End si priorizas dormir.
Santa Eulària suma puerto deportivo y paseo marítimo con un ritmo más tranquilo. Es Canar y Portinatx sirven para días de playa; recorrer las calas occidentales y los pueblos interiores resulta más fácil en coche.
El catalán y el castellano son lenguas oficiales. Hay autobuses entre los núcleos principales y el aeropuerto, pero algunas calas exigen coche o taxi. Los ferris a Formentera salen del puerto de Eivissa.