Tenerife reúne las playas del sur, el norte verde alrededor de Puerto de la Cruz y las ciudades de Santa Cruz y La Laguna. El Teide ocupa el centro de la isla. Conviene elegir primero la zona: un hotel en Costa Adeje queda lejos del casco histórico lagunero.
Costa Adeje, Playa de las Américas y Los Cristianos forman la franja turística del suroeste. En Adeje están Playa del Duque, Fañabé y Puerto Colón; Los Cristianos tiene playa y muelle de ferris. Las Américas concentra más ocio nocturno. El aeropuerto Tenerife Sur queda cerca de los tres, pero el norte de la isla exige un traslado largo.
Puerto de la Cruz se asoma al Atlántico con Lago Martiánez, Plaza del Charco y playas de arena negra. Los alisios dejan más nubes y verdor en esta costa que en el sur. La Orotava está tierra adentro, útil para pasear por calles históricas sin alojarse en el paseo marítimo.
Santa Cruz alberga el Auditorio de Tenerife y el puerto de ferris. San Cristóbal de La Laguna conserva un centro histórico Patrimonio Mundial y está junto al aeropuerto del norte. En el oeste, Los Gigantes da acceso a los acantilados y a los senderos del Teno; El Médano, cerca de Tenerife Sur, es conocido por el windsurf.
El Parque Nacional del Teide requiere una excursión específica: la altitud cambia el tiempo respecto a la playa. Las guaguas de TITSA enlazan los principales núcleos, pero para pueblos pequeños y carreteras de montaña el coche permite más libertad.