La Salamanca monumental se extiende desde la Plaza Mayor hasta la Universidad y las dos catedrales. Todo invita a caminar, pero las estaciones de tren y de autocares están fuera del núcleo histórico y en lados distintos.
La Plaza Mayor concentra terrazas y paseos al anochecer. La Rúa Mayor lleva a la Casa de las Conchas y la Clerecía. Si buscas tranquilidad, mira la calle concreta: alrededor de la plaza hay locales abiertos hasta tarde.
La fachada histórica de la Universidad está cerca de las catedrales Vieja y Nueva. Hacia el Tormes se llega al Puente Romano, con una buena vista del perfil de la ciudad. Las calles peatonales y el empedrado importan si llegas con maletas.
San Vicente queda al oeste, pegado a las dos cocheras de autocares. El tren llega por el noreste; la línea 1 enlaza con la plaza del Poeta Iglesias, al lado de la Plaza Mayor. Para una salida temprana, revisa el trayecto desde el hotel.
Las noches de invierno son frías y las tardes de julio y agosto superan de media los 30 °C. A finales de primavera o a comienzos de otoño resulta más agradable recorrer el casco antiguo sin prisas.