Bolzano conecta un casco antiguo de soportales con los valles del Tirol del Sur. La plaza Walther sirve para visitar museos a pie; la estación, para trenes y el teleférico de Renon; Gries, para dormir en calles más tranquilas al otro lado del Talvera.
La plaza Walther queda entre la catedral y la estación. Via dei Portici atraviesa el antiguo eje comercial hasta la plaza delle Erbe. Por Via Museo se llega al Museo Arqueológico del Tirol del Sur, que conserva a Ötzi. Un hotel céntrico deja estos lugares a un paseo, aunque las calles de tiendas se llenan durante el día.
Al otro lado del Talvera, Gries reúne la abadía de Muri-Gries y senderos junto al río. Sus calles tienen un ritmo más residencial, pero queda más lejos de la estación. Rencio, al este de las vías, sube hacia los viñedos de Santa Maddalena y exige calcular mejor los trayectos al centro.
Bolzano es una parada importante de la línea ferroviaria del Brennero, entre Verona e Innsbruck. El teleférico de Renon sale a pocos pasos de la estación y enlaza en Soprabolzano con el pequeño tren de la meseta. El castillo de Roncolo está al norte y conviene tratarlo como una salida separada.
En julio la máxima media ronda los 30 °C en el valle; en invierno las mínimas medias bajan de cero. Los días templados de mayo y septiembre invitan a recorrer la ciudad a pie. Consulta aparte el tiempo de la meseta de Renon, más alta y fresca.