Budapest se extiende a ambos lados del Danubio: la colina del Castillo domina Buda, mientras que el Parlamento, la basílica y buena parte de los hoteles céntricos están en Pest. Conviene elegir barrio según los trayectos que repetirás al final del día.
En Pest, Belváros y Lipótváros reúnen el paseo fluvial, la basílica de San Esteban y el Parlamento. Deák Ferenc tér enlaza tres líneas de metro y el autobús 100E del aeropuerto. Dormir cerca simplifica los transbordos, aunque las calles del intercambiador tienen movimiento constante.
El barrio del Castillo queda más tranquilo al caer la tarde. El Bastión de los Pescadores y la iglesia de Matías miran hacia el Danubio desde lo alto. Si cenas en Pest tendrás que cruzar el río y subir de nuevo a Buda, andando o en autobús.
La avenida Andrássy une la Ópera con la plaza de los Héroes y el parque Városliget; por debajo circula el metro M1. Al este, Erzsébetváros reúne la sinagoga de la calle Dohány y los bares de Kazinczy utca. Si buscas dormir tranquilo, pide una habitación que no dé a la avenida.
Pasear junto al río es más agradable en primavera y a comienzos del otoño. En julio y agosto las máximas rondan los 28 °C; en invierno hace frío y anochece pronto. Metro y tranvías cubren las distancias largas, pero en Buda hay cuestas.