Murcia se recorre desde el entorno de la catedral hasta las plazas de tapas y el paseo del Malecón. El Segura separa el casco antiguo de El Carmen, donde está la estación de tren. La costa queda fuera de la ciudad.
La fachada barroca de la catedral mira a la plaza del Cardenal Belluga. Trapería pasa por el Real Casino y Platería enlaza varias calles comerciales. El centro histórico se presta a paseos sin coche.
La plaza de las Flores y Santa Catalina son paradas habituales para tapear. Más cerca del río está el Mercado de Verónicas; el Malecón prolonga el paseo junto al Segura. El Museo Salzillo queda hacia San Andrés, al noroeste.
El Puente de los Peligros comunica el casco antiguo con El Carmen. En la orilla sur están Murcia del Carmen y el jardín de Floridablanca. Dormir junto a la catedral evita cruzar el río si piensas cenar cada noche por el centro.
Murcia está tierra adentro y las playas de la región exigen un desplazamiento. El calor de pleno verano lleva las máximas medias a unos 34 °C; deja los paseos largos para horas menos calurosas. El aeropuerto regional está al sur y el de Alicante es otra opción.