Almería reúne la Alcazaba, un centro histórico de calles estrechas y las playas urbanas de El Zapillo. Retamar y El Toyo quedan más al este, cerca de la carretera hacia Cabo de Gata; no funcionan como un barrio céntrico.
La Alcazaba se alza sobre la Almedina. Debajo quedan la catedral fortificada, la plaza Vieja y calles de tapeo. La subida al recinto y algunos callejones exigen caminar con calma, sobre todo si llegas con maletas.
La Puerta de Purchena da paso a la rambla de Federico García Lorca, un eje amplio hacia el puerto. El Cable Inglés recuerda la historia minera junto al mar y la estación intermodal concentra autobuses y trenes. Alojarse por la Rambla facilita los desplazamientos, aunque la playa queda más lejos.
El Zapillo y la playa de San Miguel forman la franja playera de la ciudad, con paseo marítimo y bares. Nueva Almería continúa hacia el este. Retamar y El Toyo tienen otra escala, con hoteles próximos al mar y mejor salida hacia el aeropuerto y Cabo de Gata.
El parque natural de Cabo de Gata-Níjar merece una excursión propia. Sus calas se reparten por distintos accesos y no son una prolongación de la playa del Zapillo; revisa el transporte antes de reservar en la capital.