Granada se extiende entre la colina de la Alhambra y las calles blancas del Albaicín, frente a frente sobre el valle del Darro. Elegir alojamiento aquí también es elegir cuántas cuestas subirás cada día.
La Alhambra reúne los Palacios Nazaríes, la Alcazaba y el Generalife. Desde el centro se sube por la Cuesta de Gomérez o por el Realejo; el C30 sale de la plaza Isabel la Católica. Organiza la entrada del monumento aparte del hotel y respeta la hora asignada a los Palacios Nazaríes.
En torno a la Catedral se agrupan la Capilla Real, la Alcaicería y la plaza Bib-Rambla. Las calles son más llanas que en las colinas. Plaza Nueva conecta el centro con la Carrera del Darro y el camino hacia la Alhambra; resulta práctica para llegar con equipaje, aunque algunas vías tienen bastante movimiento.
El Albaicín se recorre por callejones empedrados, cármenes y miradores como San Nicolás. El Sacromonte continúa por la ladera y conserva cuevas ligadas al flamenco. Las vistas compensan la subida, pero no todos los alojamientos admiten acceso directo en taxi. En el Realejo, bajo la Alhambra, el Campo del Príncipe reúne bares de barrio.
El verano es seco y caluroso: en julio la máxima media del aeropuerto ronda los 35 °C. En invierno las mínimas se acercan a 0 °C. Conviene reservar las subidas para horas frescas y comprobar calefacción o aire acondicionado según la época.