La Mezquita-Catedral organiza un casco histórico de calles blancas, patios y paseos junto al Guadalquivir. La estación de alta velocidad queda al norte: dormir junto al monumento o junto al tren responde a viajes distintos.
La Mezquita-Catedral y el Patio de los Naranjos están al lado de la Judería. Sus callejones llevan a la Sinagoga, el Alcázar de los Reyes Cristianos y el Puente Romano. Alojarse aquí acorta las visitas, pero durante el día hay mucha gente y el acceso en coche está limitado.
San Basilio, o Alcázar Viejo, concentra patios junto al Alcázar. La Fiesta de los Patios se celebra en mayo. Hacia el este, la plaza de la Corredera abre paso a la Axerquía; por Santa Marina se llega al Palacio de Viana y sus patios visitables durante el año. La plaza de las Tendillas marca el centro comercial entre estas zonas y la estación.
Córdoba encaja en una ruta ferroviaria entre Madrid, Sevilla y Málaga. El tren y el autobús paran en estaciones contiguas; para la Mezquita-Catedral hay que atravesar el centro hacia el sur. Medina Azahara queda fuera de la ciudad y requiere autobús específico o coche.
El calor de verano cambia los horarios. En julio y agosto, el aeropuerto registra máximas medias de unos 37 °C y apenas llueve. Conviene recorrer el río y los monumentos temprano, buscar sombra al mediodía y comprobar el aire acondicionado de la habitación. Primavera y otoño resultan más cómodos para caminar.